“Por qué necesitamos un ensayo europeo a escala real para fachadas”

Alberto Diego representante del Instituto de Tecnología de la Construcción (ITEC) y de la European Organisation for Technical Assessment (EOTA), durante la jornada técnica organizada por la Alianza S2E el 26 de junio de 2025 en ENGINYERS BCN

Alberto Diego inició su intervención en la mesa redonda diferenciando claramente dos aspectos fundamentales: el objeto del Reglamento de Productos de Construcción (RPC) y la necesidad de un ensayo europeo armonizado a escala real. Recordó que el RPC tiene como propósito la comercialización de productos en el mercado único europeo, pero no regula la seguridad, el diseño ni la instalación. Por tanto, aunque de este reglamento emane el futuro método europeo de ensayo de fachadas, este no resolverá por sí solo el problema de la propagación del fuego.

El ponente explicó que los ensayos actuales de reacción al fuego no representan de manera realista el escenario de un incendio plenamente desarrollado en fachada. Estos métodos (como el SBI) evalúan a pequeña escala elementos de revestimiento, ante un conato de fuego en interior, en condiciones controladas, lejos del escenario real: un incendio plenamente desarrollado en exterior, alimentado por viento, oxígeno ilimitado y calor que incide en el sistema desde múltiples ángulos.

Aquí es donde entra la necesidad del ensayo a escala real, que permite simular condiciones reales de incendio y evaluar sistemas constructivos completos. Según Alberto Diego, este tipo de ensayo no solo permite observar cómo propaga el fuego en su justa medida, sino también validar medidas de protección, como bandas cortafuegos o rociadores, diseñadas específicamente para limitar la propagación.

Para ilustrar el valor de estos ensayos, presentó el caso del edificio CRG en Barcelona: una fachada de 8.000 m² con listones de madera (clase D) dispuestos como una celosía. En vez de simplemente aplicar un tratamiento ignífugo para cumplir con la Euroclase B, el equipo optó por un diseño alternativo que incluía protección intumescente la subestructura de fachada y rociadores sobre la piel de madera. Este diseño se ensayó a escala real, demostrando que era capaz de detener la propagación del fuego. Este ejemplo muestra que la clase de reacción al fuego no siempre refleja el comportamiento real de una fachada en llamas.

Sin embargo, también advirtió ante la próxima aprobación del ensayo europeo, que este método será solo una herramienta; la solución real frente al fenómeno particular de incendios en fachada requerirá también regulación de diseño e instalación, competencias que recaen en los Estados miembros. Proponía que, así como se regula la instalación de los sistemas activos a través del RIPCI, se debería hacer lo mismo con los sistemas pasivos, o incluso con la instalación de sistemas constructivos complejos que puedan afectar a la seguridad de las fachadas.

Finalmente, Alberto Diego cuestionó el uso actual de la reacción al fuego como criterio único, especialmente en sistemas complejos de fachada. Propuso adoptar un enfoque más práctico: si el sistema de fachada tiene una capa continua o una cámara de aire, que favorezcan la propagación, hay que intervenir: proteger huecos y generar discontinuidades en la capa o cámara propagadora. La clave está, concluyó, en integrar el diseño técnico como criterio reglamentario en las normativas nacionales, como el CTE, atendiendo a las características propias de las diferentes tipologías constructivas desarrolladas en las últimas décadas.

En intervenciones posteriores, Alberto Diego ofreció una visión detallada sobre el estado de avance y los próximos pasos del ensayo europeo a gran escala para fachadas. Explicó que actualmente ya existe una propuesta de método de ensayo consolidada tras años de trabajos de investigación y pre-estandarización, pero aún está pendiente su entrada formal en el Comité Europeo de Normalización (CEN). Esta entrada se ha retrasado debido a la reciente aprobación del nuevo Reglamento de Productos de Construcción en diciembre, que ha modificado los mecanismos de estandarización y ha creado los llamados “Acquis Groups”, desde donde saldrán las nuevas solicitudes o mandatos de normalización.

Aunque la Comisión Europea ha identificado este ensayo como una prioridad número uno, aún no se ha emitido formalmente dicha solicitud de estandarización. Alberto estima que, dependiendo del contenido y enfoque de esa solicitud, la aprobación definitiva del método podría tardar entre cuatro y cinco años, un plazo que consideró rápido dentro de los estándares de la normalización europea.

Uno de los factores clave que influirá en este calendario es si el método final permite realizar los ensayos en exteriores. Alberto advirtió que los ensayos en condiciones externas presentan serias dificultades para garantizar la reproducibilidad y repetibilidad, debido a factores ambientales evidentes, como el viento. Si se limita el ensayo a condiciones controladas en interior, el proceso avanzará con mayor rapidez.

Respecto al futuro del método, destacó que se prevé incorporar una nueva característica esencial dentro del Reglamento de Productos de Construcción: el comportamiento al fuego exterior por fachadas, de manera análoga al actual comportamiento al fuego exterior por cubiertas (Broof). Esta nueva característica, junto a su correspondiente método de ensayo, deberá integrarse tanto en las normas de producto del CEN como en los EADs (European Assessment Document) de la EOTA, para que forme parte del marcado CE. Asimismo, las reglamentaciones nacionales —como el Código Técnico de la Edificación en España— deberán decidir en qué condiciones exigirán este ensayo, lo que abrirá un nuevo debate regulatorio.

En relación a la caída de elementos de fachada durante el ensayo a gran escala, Alberto señaló que este aspecto ha sido reconocido como crítico, ya que muchos países europeos ya lo regulan. Sin embargo, hasta ahora las metodologías disponibles lo evalúan de forma cualitativa, generalmente a través de observaciones visuales. Para que este criterio forme parte de una clasificación europea, se necesitan parámetros cuantificables y objetivos, algo que aún no se ha resuelto completamente.

Se están desarrollando herramientas como una plataforma-báscula que se coloca delante de la muestra en forma de L para registrar caídas, pero tanto en ensayos exteriores como interiores se están encontrando dificultades técnicas, desde el movimiento causado por el viento hasta interferencias por caída de residuos del propio sistema de combustión. La determinación de la caída de elementos es uno de los puntos que habrá que terminar de afinar en el proceso de elaboración de la norma en el CEN.

En conclusión, Alberto subrayó que el nuevo ensayo aportará una herramienta fundamental para evaluar de forma realista la seguridad de las fachadas frente al fuego, pero que su implantación plena requerirá todavía varios años de desarrollo normativo, coordinación técnica y consenso regulador.

Conclusiones principales de la intervención de Alberto Diego: 

  • El Reglamento de Productos de Construcción (RPC) regula su comercialización en el mercado único europeo, no la seguridad, ni el diseño, ni la instalación.
  • Los ensayos actuales de reacción al fuego (como el SBI) no representan un escenario de incendio realista en fachada.
  • Es necesario un ensayo europeo a escala real para evaluar sistemas completos bajo condiciones reales de incendio, así como las medidas de protección implementadas para evitar la propagación.
  • La clase de reacción al fuego no siempre refleja el comportamiento real; se debe integrar el diseño de sistemas constructivos de fachada como criterio reglamentario.
  • El futuro ensayo europeo (basado en la BS 8414 y la DIN 4102- 20) muestra ya un alto grado de desarrollo, pero está pendiente de su tramitación formal en CEN y de la resolución de algunos aspectos técnicos (por ej., medición de caída de elementos).
  • Se incorporará una nueva propiedad al RPC: comportamiento al fuego exterior en fachadas, que afectará al marcado CE y a normativas nacionales.
  • El ensayo será una herramienta clave, pero su utilidad dependerá también de la regulación nacional y su aplicación efectiva.

 

Ver Jornada Técnica completa.

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