Jordi Sans, representante del Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya (EIC), durante la jornada técnica organizada por la Alianza S2E el 26 de junio de 2025 en ENGINYERS BCN
Jordi Sans abordó una dimensión clave pero a menudo olvidada en los debates técnicos sobre seguridad en fachada: la diferencia radical entre los incendios interiores y los incendios que se desarrollan por el exterior de los edificios. Centró su intervención en la importancia de los planes de autoprotección y de emergencia, especialmente ante fenómenos que escapan al marco tradicional de los incendios de interior.
Comenzó con un enfoque divulgativo, señalando que los sistemas de detección domésticos actuales están diseñados para incendios que se originan dentro de la vivienda. Estos sistemas permiten alertar a tiempo y activar los procedimientos clásicos: cerrar puertas, confinarse y llamar al 112. En esos casos, el tiempo de respuesta es crítico, pero el confinamiento es generalmente efectivo.
No obstante, advirtió que este enfoque no sirve en caso de incendios de fachada. En estos supuestos, el fuego se propaga desde fuera, verticalmente, comprometiendo múltiples viviendas simultáneamente y haciendo ineficaz el confinamiento. Así lo ilustró con claridad: “Si el fuego es exterior, el confinamiento no funciona”.
A partir de este punto, remarcó la necesidad de adaptar los planes de autoprotección a la nueva realidad. Recordó que estos planes están regulados por una normativa específica, pero enfatizó que su utilidad va más allá de la obligación legal. “Aunque no sea obligatorio, haz un plan de emergencia”, recomendó.
En contextos donde no se exige un plan formal, como comunidades de vecinos pequeñas, Sans propuso realizar al menos planes de emergencia básicos, adaptados al riesgo real y elaborados con sentido común. Destacó la figura del administrador de fincas como actor clave, capaz de concienciar a los vecinos y facilitar la implantación de medidas sencillas pero eficaces.
Además del diseño del plan, insistió en tres aspectos críticos:
- Formación e información básica, como enseñar a usar correctamente un extintor.
- Simulacros, aunque sean de despacho, para familiarizar a los residentes con el protocolo.
- Implantación mínima del plan, con responsables designados, puntos de encuentro y medidas prácticas.
Sans concluyó su intervención destacando la falta de formación específica del personal técnico sobre incendios en fachada, y la necesidad de incorporar este conocimiento en todos los niveles de actuación: diseño, gestión, prevención y emergencia.
Con esta aportación, Jordi Sans ofreció un enfoque complementario y humano a una jornada eminentemente técnica, subrayando que la prevención no se agota en la reglamentación ni en los ensayos, sino que requiere preparación, concienciación y responsabilidad compartida.
Jordi Sans completó su intervención con la necesidad urgente de mejorar la formación técnica especializada en protección contra incendios. Señaló que la formación generalista no es suficiente para afrontar los retos que plantea el diseño, construcción y mantenimiento seguro de edificios. Defendió una fórmula basada en postgrados, másteres y cursos, capaces de dejar una huella duradera en los profesionales.
Sans subrayó que el sector lucha por encontrar perfiles técnicos adecuados, con escasez de formación específica. Esta carencia afecta directamente a la calidad de las prescripciones y decisiones técnicas. Además, cuestionó el modelo del profesional que pretende abarcarlo todo, insistiendo en que hoy es necesario especializarse con profundidad para garantizar intervenciones eficaces en seguridad contra incendios.
En su intervención final, Jordi Sans recomendó medidas sencillas y asequibles como instalar extintores de agua con aditivos, formar a los usuarios y explicar protocolos básicos.
Conclusiones principales de la intervención de Jordi Sans
- Diferencia crítica entre incendios interiores y exteriores: Los incendios de fachada se comportan de forma muy distinta y hacen ineficaz el confinamiento tradicional.
- Adaptar los planes de autoprotección: Es necesario actualizar los protocolos de emergencia para responder a esta nueva lógica de propagación exterior.
- Relevancia más allá de la normativa: Aunque no sean obligatorios, se recomienda elaborar planes básicos de emergencia en comunidades residenciales.
- El administrador de fincas como figura clave: Puede concienciar y coordinar acciones prácticas para la autoprotección en edificios existentes.
- Medidas esenciales:
- Formación básica en uso de extintores.
- Simulacros, incluso teóricos o de “despacho”.
- Implantación mínima con responsables, señalización y puntos de encuentro.
Falta de formación técnica especializada: Hay escasez de profesionales preparados específicamente en seguridad frente a incendios en fachada.
Más información sobre la participación de Salvador Suñol.
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