Las conclusiones del informe del Gobierno del Reino Unido
El humo generado en los incendios es responsable de una gran parte de las víctimas, principalmente debido a la inhalación de gases tóxicos y a la reducción de la visibilidad que dificulta la evacuación. Sin embargo, una pregunta clave para la regulación de la seguridad contra incendios es si la toxicidad del humo producido por los materiales de construcción debería regularse explícitamente.
El reciente informe técnico del Gobierno del Reino Unido, Fire safety: smoke and toxicity, aborda precisamente esta cuestión. Tras analizar la evidencia científica, los métodos de ensayo disponibles y las herramientas actuales de ingeniería de incendios, el estudio llega a una conclusión clara: regular directamente la toxicidad del humo de los materiales de construcción no aportaría beneficios significativos en términos de seguridad para la vida humana en comparación con las medidas existentes.
La conclusión principal: regular la toxicidad del humo no es necesario
El informe parte de dos preguntas clave:
- ¿Aumentaría la seguridad de las personas regular explícitamente la toxicidad del humo de los materiales de construcción?
- ¿Existen métodos de evaluación adecuados para hacerlo de forma fiable?
La respuesta a ambas preguntas es negativa.
Textualmente:
… este trabajo concluye que actualmente existen muchas otras medidas de seguridad contra incendios disponibles para mitigar el peligro de la toxicidad del humo. Por lo tanto, promulgar una normativa probablemente aportaría pocos beneficios adicionales a la seguridad de las personas en comparación con aumentar una o varias de esas medidas si se considerara necesario, por lo que la respuesta a la pregunta 1 anterior es «No».
Además, dado que este trabajo ha demostrado que la creación de cualquier forma de evaluación adecuada en el contexto de los materiales de construcción está más allá de la capacidad de las técnicas de medición, las herramientas de diseño y las prácticas de ingeniería sólidas actuales. La respuesta a la pregunta 2 anterior sobre si existe un método de evaluación adecuado también es «No». Por lo tanto, promulgar cualquier normativa sería una decisión política subóptima.
La principal recomendación de este trabajo es que no es necesario regular explícitamente la toxicidad del humo producido por la combustión de materiales de construcción.
Esta recomendación se basa en parte en el conocimiento actual sobre la producción de especies tóxicas en los incendios, que impide generar métodos de ensayo sólidos, pero también en que existen muchas otras formas de gestionar el riesgo de toxicidad del humo con los elementos existentes en las directrices de diseño de ingeniería contra incendios.
Seguridad contra incendios: Humo y toxicidad (excluidos los apéndices) – GOV.UK
Por qué es tan difícil medir la toxicidad del humo
Una de las principales conclusiones técnicas del informe es que la toxicidad del humo es extremadamente difícil de evaluar de forma fiable, debido a varios factores:
- Los incendios reales presentan condiciones muy variables (ventilación, temperatura, mezcla de materiales).
- Los productos de combustión cambian según el régimen de incendio.
- Los materiales interactúan entre sí durante la combustión.
- Las concentraciones de gases tóxicos pueden variar rápidamente.
Como resultado, los ensayos de laboratorio actuales no pueden reproducir de forma consistente las condiciones de un incendio real en edificios, lo que limita la capacidad de crear clasificaciones normativas basadas en la toxicidad.
El debate sobre los métodos de ensayo
El informe también menciona estudios previos que han analizado posibles sistemas de clasificación de la toxicidad del humo. Entre ellos, destaca un informe de Fire Safe Europe, que evaluó si el ensayo SBI (Single Burning Item) podría utilizarse para este propósito.
Las conclusiones de este estudio fueron críticas con el uso del SBI para evaluar la toxicidad del humo, principalmente por tres motivos:
- El ensayo reproduce escenarios de incendio bien ventilados, que no representan todas las condiciones reales.
- El elevado flujo de extracción dificulta medir bajas concentraciones de gases tóxicos.
- No se mide la pérdida de masa durante la combustión, lo que impide calcular el rendimiento de los productos de combustión.
En cambio, el informe señala que el método Steady State Tube Furnace (ISO/TS 19700) podría ser una herramienta más prometedora para este tipo de análisis, aunque como ensayo complementario y no como base única de una clasificación normativa.
Las alternativas existentes para gestionar el riesgo del humo
Debido a la complejidad de regular directamente la toxicidad del humo, el informe subraya que las estrategias de protección existentes siguen siendo el principal mecanismo para reducir el riesgo, entre ellas:
- Compartimentación del edificio.
- Sistemas de control y extracción de humos.
- Resistencia al fuego de los elementos constructivos.
- Detección y alarma temprana.
- Estrategias de evacuación adecuadas.
Estas medidas tienen un objetivo claro: mantener a los ocupantes separados del humo y de los productos de combustión durante el tiempo necesario para evacuar con seguridad.
Recomendaciones del informe
Aunque el informe concluye que no es necesario regular la toxicidad del humo, sí plantea varias recomendaciones para el futuro:
- Mantener una revisión continua de la toxicidad asociada a nuevos materiales de construcción que lleguen al mercado.
- Apoyar el desarrollo de nuevos métodos de ensayo, herramientas de modelización y conocimiento científico en este ámbito.
- Explorar la posibilidad de realizar análisis coste-beneficio sobre una hipotética regulación futura, considerando los umbrales de toxicidad aceptables y los métodos de ensayo disponibles.
Además, se propone que el Approved Document B incluya una declaración clara sobre el enfoque adoptado respecto a la toxicidad del humo, destacando el papel de las medidas existentes como:
- Requisitos de reacción al fuego.
- Compartimentación.
- Sistemas de protección contra incendios.
Conclusión
El informe británico aporta una reflexión importante para el sector de la seguridad contra incendios: no todos los riesgos deben abordarse necesariamente mediante nuevas regulaciones.
En el caso de la toxicidad del humo de los materiales de construcción, la evidencia actual sugiere que las estrategias existentes de diseño contra incendios ya proporcionan herramientas eficaces para gestionar este riesgo.
Sin embargo, el estudio también deja claro que este es un campo en evolución. A medida que aparezcan nuevos materiales y se desarrollen mejores herramientas de evaluación, el debate sobre la toxicidad del humo seguirá siendo una cuestión relevante para la ingeniería de incendios y la normativa de seguridad en edificios.
