La transición hacia ciudades más verdes está impulsando la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza en edificios e infraestructuras. Entre ellas las fachadas verdes se han convertido en una alternativa atractiva por sus beneficios ambientales, estéticos y de bienestar.
Sin embargo, un reciente estudio publicado en Fire Safety Journal plantea una pregunta clave para el sector: ¿estamos evaluando correctamente el riesgo de incendio de estas soluciones?

Los beneficios no eliminan la necesidad de seguridad
Las fachadas verdes aportan biodiversidad urbana, contribuyen a reducir el efecto isla de calor, mejoran la calidad del aire y generan espacios más saludables para las personas. Sin embargo, los autores recuerdan que estos beneficios no pueden comprometer los requisitos fundamentales de seguridad contra incendios.
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La preocupación no es teórica. Aunque los incendios documentados en fachadas verdes son todavía limitados, existe una creciente inquietud por la falta de métodos de ensayo específicamente diseñados para evaluar su comportamiento frente al fuego. Actualmente, muchos fabricantes recurren a las Euroclases y al ensayo SBI (Single Burning Item), pero este representa un escenario de fuego interior y pequeño en comparación con los incendios reales que pueden afectar a fachadas verdes completas. El ensayo BS 8414 ha sido la referencia clave de la investigación, permitiendo validar el modelo de simulación desarrollado y comparar el comportamiento de las fachadas verdes con otros sistemas de fachada combustibles. Los resultados sugieren que una evaluación a gran escala es imprescindible para comprender el riesgo real de incendio de estas soluciones de infraestructura verde. |
El primer modelo de simulación computacional integral para fachadas verdes
La investigación desarrollada por la Universidad de Greenwich presenta un modelo avanzado de simulación CFD (Computational Fluid Dynamics) capaz de reproducir el comportamiento frente al fuego de un sistema completo de fachada verde. La novedad principal es que el modelo no solo considera la vegetación, sino también todos los componentes constructivos que forman parte del sistema:
- Estructura portante de plástico.
- Módulos de soporte.
- Sustrato o medio de crecimiento.
- Vegetación.
- Elementos auxiliares de irrigación.
Esta aproximación permite analizar con mayor realismo cómo se desarrolla un incendio y cuáles son los elementos que más contribuyen a su propagación.

El papel jugado por el BS-8414 en la investigación
El ensayo BS 8414 ha sido la referencia clave de la investigación, permitiendo validar el modelo de simulación desarrollado y comparar el comportamiento de las fachadas verdes con otros sistemas de fachada combustibles. Los resultados sugieren que una evaluación a gran escala es imprescindible para comprender el riesgo real de incendio de estas soluciones de infraestructura verde.

En concreto, su papel en el estudio ha sido triple:
1. Validar el modelo de simulación desarrollado
Los autores utilizaron datos de un ensayo real BS 8414 realizado por la Fire Protection Association (FPA) sobre una estructura de fachada verde sin plantas ni sustrato para comprobar si su modelo CFD era capaz de reproducir el comportamiento observado experimentalmente.
Los resultados mostraron una buena correlación entre simulación y ensayo, reproduciendo de forma razonable las temperaturas registradas y el tiempo de fallo del sistema. El ensayo real falló aproximadamente a los 130 segundos, mientras que la simulación predijo el fallo alrededor de los 120 segundos.
2. Comparar el riesgo de las fachadas verdes con otros sistemas de fachada
Una vez validado el modelo, los investigadores utilizaron el escenario BS 8414 para comparar una fachada verde completa (estructura, plantas y sustrato) con sistemas de fachada ACM con núcleo de polietileno (PE).
Gracias a esta comparación pudieron concluir que el sistema de fachada verde estudiado presenta un riesgo de incendio al menos comparable al de algunos sistemas de fachada altamente combustibles, llegando incluso a alcanzar los criterios de fallo antes que el sistema ACM de referencia.
3. Fundamentar recomendaciones regulatorias
El artículo destaca que, aunque el ensayo SBI es el más utilizado actualmente por la industria de las fachadas verdes, el BS 8414 representa un escenario mucho más exigente y realista, ya que emplea una carga térmica muy superior (del orden de 3 MW frente a los 30 kW del SBI).
Por ello, los autores consideran que el BS 8414 es una herramienta mucho más adecuada para evaluar el riesgo real de incendio en fachadas vegetales y recomiendan que, si se utiliza para este tipo de sistemas, se adapte para medir adecuadamente las temperaturas tanto en la cavidad como dentro de la vegetación.
La humedad importa, pero no es suficiente
El estudio analizó el comportamiento de fachadas verdes con distintos niveles de humedad.
Los resultados muestran que los sistemas con vegetación seca desarrollan el incendio con mayor rapidez y alcanzan tasas de liberación de calor superiores a las observadas en sistemas con vegetación húmeda. En las pruebas simuladas, las fachadas con plantas secas alcanzaron picos de calor aproximadamente un 11 % superiores a los sistemas con plantas húmedas.
Sin embargo, los investigadores advierten que confiar únicamente en el riego o en la humedad de las plantas no es una estrategia suficiente de mitigación. La estructura combustible continúa siendo el principal factor de riesgo.

Una comparación inquietante con sistemas de fachada ACM
Quizá la conclusión más impactante del trabajo es la comparación entre una fachada verde completa y un sistema de fachada compuesto por paneles ACM con núcleo de polietileno (PE), similares a los utilizados en algunos edificios implicados en incendios de gran repercusión internacional.
Las simulaciones muestran que la fachada verde estudiada podría presentar un nivel de riesgo al menos comparable al de estos sistemas de fachada. Además, el sistema de fachada verde analizado alcanzó los criterios de fallo en un tiempo inferior al sistema ACM de referencia.
Este resultado no implica que todas las fachadas verdes sean peligrosas, pero sí evidencia la necesidad de evaluar los escenarios de incendio más desfavorables.
Implicaciones para el sector de la construcción sostenible
El trabajo ofrece una lección importante para arquitectos, diseñadores, fabricantes y responsables normativos: la sostenibilidad y la seguridad deben avanzar juntas.
Los autores recomiendan que los ensayos de fuego de las fachadas verdes se realicen considerando el estado más desfavorable aceptable del sistema, incluyendo niveles mínimos de humedad y condiciones reales de mantenimiento.
Conclusión
Las fachadas verdes seguirán desempeñando un papel relevante en la transformación sostenible de nuestras ciudades. Sin embargo, este estudio demuestra que la evaluación de su comportamiento frente al fuego debe abordarse con el mismo rigor que cualquier otro sistema de fachada.
La investigación aporta una herramienta de simulación innovadora y evidencia que el riesgo de incendio no depende únicamente de la vegetación, sino principalmente de los materiales constructivos que la soportan. Para el sector de la edificación sostenible, el mensaje es claro: la innovación verde debe ir acompañada de una estrategia robusta de seguridad contra incendios desde la fase de diseño.
Fuente: Jia, F., Wang, Z., Galea, E.R. y Ewer, J. (2026). A CFD fire simulation model for external living walls. Fire Safety Journal, 161, 104664.
